viernes, 25 de junio de 2010

Diversas experiencias con el transcurso de los años

La vejez no debe catalogarse como un periodo de la vida cercano a la muerte sino más bien una etapa de posibilidades, siempre y cuando las personas se encuentren sanas físicamente y psicológicamente. Que mantengan sus enfermedades crónicas compensadas y que asistan a sus controles periódicamente.
Es importante tener conciencia que todos tenemos el derecho de expresar nuestra sexualidad, la cual con el transcurso de los años y los diferentes sucesos vividos los cuales nos llenan de experiencia, anécdotas y sabiduría, nos conducirán a tratar o prevenir correctamente los factores que influyen en mantener una sexualidad activa no solo se refiere estrictamente a la penetración o caricias en las partes intimas, si no también nos referimos a la compañía, sentirse queridos, intimidad, satisfacción personal ,cumplimiento de las etapas del desarrollo en conjunto de su pareja, besos, abrazos, contemplar la vida que han construido en el transcurso de los años, aprender de los fracasos y levantarse todos los días con ganas de seguir viviendo.

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Cambios en la vejez

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Cambios que condicionan la sexualidad en el adulto mayor

Solemos pensar que con el transcurso de los años que la sexualidad suele decaer entre las parejas, sobretodo en los adultos mayores, los cuales se asocia con bajo deseo y satisfacción sexual. Debido al proceso de envejecimiento el que da lugar a una mayor fragilidad, a un aumento de la vulnerabilidad frente a las enfermedades, caracterizándose por ser la etapa de "las pérdidas" y de "los temores". Pérdidas del papel productivo, de la capacidad laboral, posibilidad de perder la pareja, los amigos, los hijos, disminución de eficiencia física y de la independencia psicológica, etc.
Temores: temor a la soledad, al aislamiento, a la incomprensión, a la falta de recursos económicos, a la discapacidad, a la fragilidad, a la dependencia.
De esta forma se construyen múltiples prejuicios sociales, los que castigan a los adultos mayores, privándolo de su derecho a mantener su actividad sexual de manera satisfactoria. La gran mayoría de la sociedad piensa que con el transcurso de los años nos convertimos en seres asexuados.
Pese a los cambios propios del envejecimiento, el amor se constituye como parte fundamental de la relación de pareja y en su vida en general, los años de convivencia no han menoscabado su intimidad, es más, demostraciones como abrazos, besos y caricias se observan en la cotidianidad de muchas relaciones, de esta manera no suele verse afectar en gran medida la sexualidad siendo un aspecto relevante en sus vidas como una expresión de amor.
Es importante mantener hábitos de vida saludable en el transcurso de los años, hacer ejercicio físico, mantener una dieta equilibrada, evitar el alcohol de manera desmesurada, el tabaco y drogas. Para mantener una vida placentera. Es aquí donde los profesionales de la salud pueden actuar ayudando a los usuarios a controlar no solo las enfermedades mórbidas y patologías que nos afectan sino también enfocarse en la parte psicológica y el desarrollo de los diversos roles durante la vida. Para lograr una promoción, mantención y prevención de actitudes favorables que influyan en nuestras calidad de vida.

Sexualidad a través de los años

La sexualidad es una realidad en todos los seres humanos, comienza con la fecundación y termina con la muerte. Al igual que otros aspectos de la persona evoluciona y cambia, es decir, se manifiesta y se vive de acuerdo a las diferentes etapas del desarrollo como la infancia, la pubertad, la adultez media y la mayor. La excitación sexual no solo cumple con los fines reproductivos sino que también involucra vínculos sociales, goce y el placer propio y el del otro. De esta manera se desarrolla facetas profundas de la afectividad, ternura y compromiso.
Con el transcurso de los años se experimentan diversos cambios tantos biológicos, físicos y psicológicos el cual se inician lentamente entre los 30 y 40 años, para progresivamente, ir haciéndose más evidente a medida que se avanza en edad. A partir de los 60 años las manifestaciones suelen ser bastante claras en ambos sexos.
Es importante destacar que la capacidad de amar y ser amado se vive en todas las etapa de la vida, disfrutar sana y plenamente de la sexualidad es un derecho.